Francisca Lara Cruzat - 2014

My New Zealand Experience  

Everything started after they told me I was selected for the scholarship Pinguinos Sin Fronteras, on July the 2nd. I didn’t know what to do, but knowing that this would be the time for an adventure.
 
I arrived on August 11th, a Sunday,and a family pretty much like mine received me, and again, I didn’t know what to do everything was new for me, the language they used wasn’t the one I was used to listening to on a daily basis, but one that I could understand, if not perfectly, but I told myself at least I could survive with that. And there it was me, all alone, confronting new people, a whole new culture, different language and a different way to see life. To arrive to a home and live with people you don’t know sounds a little bit weird, and even more if you’re staying there like if you were part of the famiily, but in my case, everything was really natural. Lianne, my host mum, is just as efusive as I am, and she and Shaylee, my host sister, were really nice with me. I can accurately describe our relationship as crazy and a lot like my family in Chile.
 
And on the next day, I had to go to school, a new school, full of international people, so I was another one of a bunch of foreign people, not like Chile, where you have an international student is a prize, we don’t get as much as in here, so I had to make my way there. And for worse, the school was huge! Compared to my school in Chile, that only has two little buildings, one for children from 4-6 years old, and the other from 7- 18 years old, and PHS has at least 6 buildings, big fields, and I used to get lost every time in between classes. But in general, everything here has been good and I made good friends, good times and laughs.
 
Life in NZ, well, at least in Christchurch, doesn’t have many differences with Chile, except here malls and shops close at 6 almost everyday, and with buses it’s pretty much the same, but these are working until 11 at the most, in fact, the bus that goes to my house stops working at 10 pm. Another thing is that in here they drive on the other side of the road, so be really careful before crossing, because I’ve had way too many near-to-death experiences now, so, look both sides before crossing. So, maybe it’s different to Chile, but you judge.
 
Mi experencia en Nueva Zelanda
 
Todo comenzo despues que me dijeran que había quedado en la beca Pinguinos Sin Fronteras, un martes 2 de julio. No sabia que hacer, solo supe que sería la hora que empezara mi aventura.
 
Llegue un domingo 11 de agosto, y una familia muy parecida a la mía me recibió, al principio tampoco sabia que hacer, todo era nuevo para mi,el idioma no era el que acostumbraba a escuchar todo el dia, pero que sí podía entender y hablar, no a la perfeccion, pero me dije a mi misma que podía sobrevivir. Y ahí estaba yo, sola, enfrentandome a nueva gente, nueva cultura, distinto idioma y una forma diferente de ver la vida. Llegar a una casa con gente que no conoces puede sonar un poco raro, y mas aun si te vas a quedar ahí como si fueras otra hija para la familia, pero en mi caso, todo fue muy natural, Lianne, my host mom, gracias a Dios, es igual de efusiva que muchos latinos y me abrazó en cuanto me vio, y Shaylee, my host sister, también, fueron muy cálidas conmigo. Nuestra relación la describo como loca y muy parecida a la que tengo con mi familia en Chile.
 
Y al otro dia, me tocaba ir a clases, a un colegio nuevo, lleno de internacionales y, totalmente distinto a Chile, solo era una más entre tanta gente extranjera, así que tuve que hacerme camino. Y para peor, el colegio es enorme! Comparado con mi colegio, que son dos edificios chicos, uno desde prekinder hasta 1ro básico, y el otro desde 2do básico a 4to medio, y patios de cemento, no muchas áreas verdes, igual que la mayoría en Chile, Papanui High School tiene mas o menos 8 edificios, canchas enormes de pasto, y pasto natural, no sintético, y al principio me perdía siempre que tenía que cambiarme de edificio, pero me acostumbre casi instantáneamente ya que en mi colegio en Chile tambien me cambio de sala entre ramos. Pero en general, lo he pasado muy bien acá, he hecho buenos amigos y reido mucho con ellos.
 
La vida en nueva zelanda, al menos en Christchurch no difiere mucho de mi vida en Chile, excepto en que aca los malls y tiendas están todos cerrados a las 6 de la tarde y los buses usualmente pasan hasta temprano, de hecho, los buses que me llevan a mi casa dejan de pasar a las 10 de la noche, manejan por el lado izquierdo de la calle y cuidado, que a mi me han estado a punto de atropellar un millón de veces por no acostumbrarme aun, asi que miren para todos lados mil veces antes de cruzar. Otro consejo, aca asuman que no van a salir a fiestas muy seguido, ya que los kiwis no valen tanto como nosotros, y hablando de kiwis, ellos son mucho más fríos que nosotros, no los saluden de beso ni de abrazo, porque probablemente los van a asustar. En fin, parece que sí es diferente a Chile, pero juzguen ustedes.